Nutrición en la recuperación de lesiones

marzo 6, 2025

Nuestra experta en nutrición deportiva, Itxaro Zabaleta, nos explica las claves para una sanación óptima

Las lesiones son una realidad en la vida de cualquier deportista o persona activa. Ya sea una fractura, un desgarro muscular o una inflamación articular, una adecuada alimentación puede marcar la diferencia en la velocidad y calidad de la recuperación. En este artículo, exploraremos los nutrientes clave que favorecen la cicatrización de tejidos y las estrategias nutricionales más efectivas para optimizar la recuperación.

¿Por qué es clave la nutrición en una lesión?

Cuando el cuerpo sufre una lesión, se ponen en marcha mecanismos biológicos para reparar los tejidos afectados. Este proceso requiere energía y nutrientes específicos, por lo que llevar una alimentación adecuada puede:

  • Acelerar la cicatrización de músculos, huesos y tendones.
  • Reducir la inflamación y el dolor.
  • Prevenir la pérdida de masa muscular en períodos de inactividad.
  • Reforzar el sistema inmunológico y evitar infecciones postquirúrgicas.

Por otro lado, una mala alimentación puede hacer que la recuperación sea más lenta y menos eficiente, aumentando el riesgo de recaídas.

Nutrientes Clave para la Recuperación de Lesiones

1. Proteína: Fundamental para la Regeneración de Tejidos

Las proteínas son macronutrientes esenciales formados por aminoácidos, que son los bloques de construcción del cuerpo. Son fundamentales para el crecimiento, mantenimiento y reparación de tejidos, incluyendo músculos, huesos, piel y órganos. Durante la recuperación, es importante mantener o incluso aumentar la ingesta de proteínas para evitar la pérdida de masa muscular y acelerar la cicatrización.

Las fuentes recomendadas de proteínas durante la recuperación:

  • Carnes magras (pollo, pavo, ternera).
  • Pescado (especialmente azul, por su contenido en omega-3).
  • Huevos
  • Lácteos (yogur griego, queso, quéfir).
  • Legumbres

2. Omega-3: Reducción de la inflamación

Los ácidos grasos omega-3 tienen propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir el dolor y la hinchazón tras una lesión. También pueden contribuir a preservar la masa muscular durante el periodo de inactividad.

¿Dónde encontramos el omega 3?:

  • Pescado azul (salmón, atún, sardinas) >> Es el más biodisponible
  • Semillas de chía y lino.
  • Frutos secos (especialmente en las nueces)

3. Calcio y Vitamina D: Salud Ósea y Consolidación de Fracturas

Si la lesión involucra fracturas óseas o problemas articulares, el calcio y la vitamina D son fundamentales para la regeneración ósea.

Fuentes recomendadas de calcio:

  • Lácteos (leche, yogur, queso).
  • Vegetales de hoja verde (espinaca, kale, brócoli).
  • Sardinas enlatadas con espinas.
  • Almendras y semillas de sésamo.

Fuentes recomendadas de vitamina D:

  • Salmón, atún, hígado.
  • Yema de huevo.
  • Exposición solar (15-20 min/día).
  • Suplementación (en caso de déficit, es la opción más segura)

4. Antioxidantes: Reducción del Estrés Oxidativo

Las lesiones generan estrés oxidativo, lo que puede retrasar la reparación celular. El estrés oxidativo es un proceso biológico que ocurre cuando hay un desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad del cuerpo para neutralizarlos con antioxidantes. Esto puede dañar células, proteínas y ADN, acelerando el envejecimiento y aumentando el riesgo de enfermedades.

Los antioxidantes son moléculas que protegen al cuerpo del daño oxidativo, neutralizando los radicales libres y reduciendo la inflamación. Los antioxidantes ayudan a combatir la inflamación y a mejorar la respuesta inmunológica.Encontramos antioxidantes en:

  • Vitamina C (kiwi, naranja, pimientos rojos, fresas)
  • Vitamina E (aguacate, frutos secos, aceite de oliva).
  • Polifenoles (cacao puro, té verde, frutos rojos).

5. Zinc y Magnesio: Recuperación Muscular y Cicatrización

El zinc favorece la cicatrización de heridas y regeneración celular, mientras que el magnesio ayuda a relajar los músculos y reducir los calambres.

  • Fuentes recomendadas de zinc: Carne de ternera, mariscos, frutos secos, legumbres.
  • Fuentes recomendadas de magnesio: Chocolate negro, plátano, semillas de calabaza, espinacas.


Consideraciones Clave en la Recuperación

Ajuste de Calorías y Macronutrientes

No reducir demasiado las calorías, incluso con menor actividad, ya que el cuerpo necesita energía para la reparación de tejidos.

Adecuar la ingesta de carbohidratos según el nivel de actividad. Se recomienda priorizar carbohidratos complejos como avena, quinoa o boniato.

Hidratación

El agua es clave para la regeneración celular y la lubricación de las articulaciones. Además, una buena hidratación ayuda a transportar los nutrientes necesarios para la reparación.

Evitar Alimentos Inflamatorios

Algunos alimentos pueden ralentizar la recuperación al aumentar la inflamación: como son los azúcares refinados y ultraprocesados, fritos y grasas trans y/o el alcohol, que interfiere en la regeneración muscular y ósea.

Suplementos

Priorizar una alimentación rica en proteínas de calidad, ácidos grasos omega-3, antioxidantes, vitaminas y minerales es clave para optimizar el proceso de curación. Sin embargo, en algunos casos, los suplementos pueden ser un apoyo útil, especialmente cuando la dieta no cubre todas las necesidades o hay requerimientos aumentados. Por ejemplo:

  • La proteína en polvo puede ser una opción práctica para alcanzar la cantidad diaria recomendada.
  • La creatina ha demostrado ayudar a preservar la masa muscular durante periodos de inactividad.
  • La vitamina D es esencial en la consolidación ósea tras una fractura.
  • El magnesio (bisglicinato o dual) es fundamental en la relajación muscular y la reducción de calambres, lo que puede ser beneficioso en lesiones que afectan músculos y articulaciones. Además, contribuye a la formación ósea, ayudando en la recuperación de fracturas junto con el calcio y la vitamina D. También tiene un efecto antiinflamatorio, lo que puede acelerar la regeneración de tejidos y disminuir el dolor.

Aunque los suplementos pueden ser un buen complemento, siempre deben utilizarse de manera individualizada bajo supervisión profesionalç, asegurando que la base nutricional sea sólida antes de recurrir a ellos.

Conclusión

La nutrición juega un papel crucial en la recuperación de lesiones, favoreciendo la regeneración celular, reduciendo la inflamación y ayudando a mantener la masa muscular. Una dieta rica en proteínas, omega-3, antioxidantes, calcio y vitamina D puede marcar la diferencia en el tiempo y calidad de recuperación.


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